domingo, 29 de enero de 2017

Adios Titán

El rock nacional se encuentra de luto por la triste partida de uno de sus mas representativos interpretes. La muerte de Elkin Ramirez, voz principal de la banda Antioqueña Kraken golpea fuertemente a la pequeña, pero comprometida escena rockera de Colombia.

En una época donde el rock se limitaba a las bandas norteamericanas y Británicas, la presencia de Kraken marcó toda una generación de finales de los 80 con su particular ritmo heavy y su inconfundible voz. La escena nacional era, y aun hoy es, incipiente y relegada a unos pocos grupos, que con mucho esfuerzo tratan de mostrar que en nuestro país hay más que salsa y ritmos tropicales. Kraken fue posiblemente el grupo de mayor trascendencia del heavy rock, con su fuerte sonido acompañado con una voz melódica que recuerda algunas bandas españolas de la misma época.

Y si bien es cierto que Kraken no fue el primero en hacer Rock en nuestro país, fueron Kraken y otros grupos los que fueron moldeando toda una generación inicialmente en Antioquia, y luego en el resto del país, que buscaban alternativas distintas a los ritmos locales más dados a la fiesta. Fueron la marca de una juventud rebelde y caótica que no quería conformarse con los sonidos predominantes de nuestro país.

Hoy la escena nacional es distinta, y si bien no hay muchas alternativas, al menos hay mucho más de las que había en décadas anteriores. Se ha podido hacer algo de fusión del rock con ritmos regionales, el Rock and Roll que se viene escuchando en Bogotá resulta interesante, y en general nuestro Rock es más diverso. Pero toda esta evolución en el sonido del Rock Colombiano no habría sido posible de no ser por el camino allanado por Kraken en cabeza de Elkin.

Gracias por tanto Rock, gracias por tanto Titán, buen viaje y como dice uno de sus temas, ¨tu voz aún no ha muerto…¨

En suplicas mi amor me he convertido
No encuentro una salida y me siento morir
No poder vivir sin poder descifrar la intensidad
de los designios bajo mi signo...



Suerte es que les digo...

sábado, 7 de enero de 2017

Viernes de Pachanga Depresiva - Red Hot Chili Peppers

Bueno, luego de casi 6 años de no tener esta sección, se retoma nuevamente y me agrada hacerlo, la música sigue acompañando mis viernes, haya o no plan.

Para este reinicio, arranco con una banda que tiene 34 años de carrera, que personalmente no me llegaba a convencer demasiado, pero que en las últimas semanas se ganó mi interés por su último trabajo, ¨The Getaway¨.

Y es que veamos, no son cualquier grupo, son unos exponentes del Rock Alternativo que han podido permanecer con los años fieles a una esencia: manejar un sonido fresco, actual, sin caer en un estereotipo. Bueno, parte de mi aversión a este grupo se justifica en el excesivo abuso en su  ¨Californication¨, que para mi, sin ser un mal trabajo, es demasiado sobrevalorado.

Sin embargo, haciendo una retrospección a su carrera discográfica, es de necios reconocerle su gran recorrido artístico y el solo hecho de permanecer por tanto tiempo, aún con algunos cambios en su formación original, ya les da razones de peso para respetarlos. Por otro lado, fue por Jack Irons, baterista de la banda en los 80, que pudo formarse Pearl Jam al rotarle el demo que harían los miembros de Mother Love Bone a su amigo, un tal Eddie Vedder, siendo Irons posteriormente miembro transitorio de la banda.

Pues debo reconocer que tomarse el trabajo de escuchar ¨The Getaway¨ fue un placer inesperado. El año pasado fue usual escuchar Dark Necessities, y sobre el final de año, el video de Go Robot, fue motivo para prestarle atención nuevamente, pues me sedujo la madurez del sonido. Y resulta que prácticamente todo el álbum me terminó gustando. Así que, rindiendo tributo a ese deseo de retomar la escritura, arranco con una Pachanga de este grupo.

Under the Bridge

Iniciemos la pachanga con el tema que posiblemente junto con Give it away, sean las canciones de mayor recordación de este grupo. Mi ánimo sereno me hace preferir esta canción a la otra que es más movida. Es curioso que inicialmente Anthony Kiedis no sintiera que fuera esta canción a ser tan importante dado que su contenido, muy emocional para lo que era la banda. La cuestión es que precisamente haya sido por eso mismo, en el ambiente juvenil Americano de 1991, lo que hizo catapultarla a la cima de los listados.

... It´s hard to believe
That there´s nobody out there
It´s hard to believe
That I´m all alone
At least I have her love
The city she loves me
Lonely as I am
Together we cry...



My Friends

Luego del exitoso ¨Blood Sugar Sex Magik¨ de 1991, vendría ¨One Hot Minute¨, con la presencia de Dave Navarro en la guitarra, para darle un sonido algo más denso a la agrupación. My Friends, al igual que la canción anterior, sería la cuota emocional del trabajo.

Una canción que sin ser particularmente extensa, tiene un contenido concentrado y lleno de la ansiedad propia de necesitar alguien o algo. Gran tema para estos días.

... I heard a little girl
and what she said was something beautiful
¨To give your love, no matter what¨
Is what she said.



Parallel Universe

El ¨Californication¨ estaría marcado por el regreso de Jhon Frusciante a la banda luego de una salida aparatosa por discusiones con Kiedis y un tiempo de fuerte adicción a las drogas. Como ya lo mencioné, este trabajo me parece bueno, pero siento que es sobrevalorado, ó tal vez, resultó sobreexpuesto a los medios.

No obstante, hay canciones como Otherside, Scar Tissue y esta, que muestran una fuerte composición musical. Parallel Universe no sería lanzada como sencillo, ni tendría video, pero es una de las canciones de mayor aceptación por sus seguidores.

Deep inside of a parallel universe
It´s getting harder and harder
To tell what came first
Under water when thoughts can breathe easily
Far away you were made in a sea
Just like me...



Snow (Hey oh)

Canción del ¨Stadium Arcadium¨, el cual es el noveno trabajo del grupo. Cabe mencionar que los trabajos posteriores al ¨Californication¨,  no tuvieron tanta resonancia, pero si tuvieron sus respectivos éxitos, siendo esta canción uno de sus más sonados.

Canción que son como me gustan, con una introducción algo lenta, pausada, serena, y a medida que avanzan, se van haciendo más rápidas para terminar en una buena descarga. La letra como tal trata de sobrevivir a las continuas caidas que conlleva el arrancar de nuevo en algo.

...When will I know that I really can´t go
To the well once more time to decide on?
When it´s killing me
When will I really see
All that I need to look inside...



The longest wave

Cerramos la Pachanga con una canción que resultó ser el principal motivo para escoger a los RHCP como banda de hoy.

Como ya lo mencioné, el sonido de este álbum me gustó de principio a fin.  Entre The Getaway, Encore, y los ya conocidos Dark Necessities y Go robot, se puede notar una madurez en el sonido que trae el tiempo. Ya son 34 años que vienen tocando y se nota en el grado de compatibilidad de sus intrumentos.

El bajo de Dark Necessities en mi opinón es sublime, y la forma en que se viene presentando la guitarra encaja perfecto. La voz de Kiedis en todo el trabajo muestra alto grado de formación. Chad Smith hace ver la interpretación de la batería como algo sencillo, y la presencia de Josh Klinghoffer como reemplazo de Frusciante no desentona a pesar de su juventud.

Esta canción particularmente me atrapo en su sonido y su letra, simplemente para sentarse a disfrutarla de principio a fin.

... Maybe you´re my last love
Maybe you´re my first
Just another way to play inside the universe
Now I know why we came...



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Bueno, es tarde ya, pero me alegra haber retomado, al menos momentaneamente esta buena costumbre de compartir lo que siento con la música que escucho. Ya veremos como sigue la cosa. Es agradable de cierta forma haberme reconciliado con este buen grupo Californiano.

Suerte es que les digo...

sábado, 31 de diciembre de 2016

Resumen 2016

y bueno, uno se acerca a Facebook y encuentra posts de resumen del año, y no tiene nada de malo, todo lo contrario, cerrar ciclos es necesario y mejor si se llenan con propósitos para un año nuevo. La pachanga ya me ha servido de catarsis en años anteriores y al menos sigue siendo ese refugio para decir las cosas que se vienen a la cabeza y se desarrrollan en forma de cuento.

2016, en retrospectiva fue un buen año. Veamos, viajes, pearl Jam, familia, América, Temple of the dog, trabajo, amigos, ejercicio, vos, Chris Cornell, ascenso, guns and roses, Alice in Chains, música, cine, idas al aeropuerto. Como ven, nada de qué quejarse.

América después de 5 años, se dignó a ascender, luego de un año de despertar nuevamente la pasión de su afición con buenas actuaciones, nos regaló un 27 de noviembre que no vamos a olvidar en la vida. No estuvimos el 19 de diciembre de 1979, pero pudimos estar ese 27, donde nos abrazamos con los amigos y volvimos a llorar como ese 17 de mierda, pero ahora de alegría. Hubo cambio de tribuna por cábala, y ese cambio trajo también reforzar amistades y conocer nuevas personas que se ganaron un sitio en el corazón por compartir la pasión igual que uno. También hay que agradecer que por ellos es que se ha retomado este buen hábito de escribir sobre esa pasión y su agradecimiento es un aliciente necesario y justo.


Musicalmente, fue un año inolvidable. 2015 fue especial, pero este año ha sido particularmente  bestial. Una nueva gira con Pearl Jam ahora en Estados Unidos, Alice in Chains con Guns and Roses, Temple of the Dog y Chris Cornell como cierre de un 2016 lleno de Grunge.


Y fue la música la que me llevó a reencontrarme con la familia. Si bien la relación con mi padre dista mucho de ser la mejor, el amor de la familia paterna ha sido lo mejor de este año. Hablar con mis primos y tías, compartir con ellos y sentirme una especie de hijo pródigo fue algo necesario.


El trabajo me llenó de retos que se cumplieron y que también hay que fortalecer. No fue el mejor de los años, y aparecen temores y cuestionamientos, pero también queda la sensación de que puede mejorarse y demostrar porque quiero seguir, no tirar la toalla y luchar por seguir adelante.

El corazón también tuvo sus buenos momentos. Me permití abrirme nuevamente e intentarlo. El resultado no fue el esperado, pero no hay ni remordimientos ni rencores. Todo lo contrario, sentir la tranquilidad y la paz al compartir, permiten iniciar el año con la sensación de que en adelante todo será mejor. Ya veremos qué se viene. Gracias por todo!

Se retomó la lectura, se hizo ejercicio, se comió y se bebió, los amigos llenaron el alma con buenos momentos. Personas llegaron, dejaron recuerdos y siguieron su camino, otras hicieron que la vida sea más amena, a todos ellos, mi agradecimiento.

Que esperar del 2017? La certeza de hacer las cosas de la mejor manera, continuar escribiendo y trabajando, basketball y guitarra, Buziraco y América, cerveza propia y proyectos musicales y literararios, sentirme orgullosos de mi familia y fortalecer relaciones, todo con pasión, especialmente eso, con pasión.

Es hora de alistarse para el abrazo con los míos, feliz año gente que aún me lee, gente que llega a leer, ya nos seguiremos viendo. Por ahora como siempre, la música de cierre, desde el que posiblemente hay sido mi mejor concierto del año.

... I saw you swinging 
Swinging your mother's sword 
I know you're playing but 
Sometimes the rules get hard 
But if somebody left you out on the ledge 
If somebody pushed you over the edge 
If somebody loved you and left you for dead 
You got to hold on your time till you break 
Through this times of trouble...



Suerte es que les digo...





jueves, 8 de diciembre de 2016

Songbook

La música es parte esencial de mi vida. No es solo ese acompañamiento a una escena de tantas que se generan en la vida, es también actor protagónico y ha sido incluso razón de viajar fuera de estas tierras.

Puede que no recuerde bien la textura de la arena de San Andrés ni mucho menos las facciones de aquella estudiante de Popayán que conocí allá, pero puedo recordar de memoria el jam de Gilberto Santarrosa cantando Perdóname en Carnegie Hall, aún sin gustarme la salsa. De la misma forma tengo que recurrir a Paradise de Tesla para evocar los días de un paseo con la gente del colegio que no me caía del todo mal, pero no me caía del todo bien.

Mi servicio militar en una Florencia que solo escuchaba Vallenatos pudo ser un martirio de no ser por las cartas de mi buena amiga Sandra, pero también por la compañía de Def Leppard y Bon Jovi en las horas libres.

Héroes del Silencio, Mago de Oz, Mauricio y Jhon Fredy como compañeros en Manizales, Don´t want to miss a thing y la despedida nada amigable de Adriana en el parque de Palermo un festivo lluvioso. MTV con su programa de 120 minutos lleno de What comes around de Il Niño y todo ese Nu metal después de media noche para trasnochar sin problemas durante los últimos semestres en la Nacho.

Las horas de camino a Parque Caldas solo para gastarme lo poco que tenía para comer en el almacén de discos de un tipo que más que melómano era un jíbaro satisfaciendo mi necesidad de encontrar algo de Disturbed ó de Deftones y que incluso me llegó a fiar en alguna ocasión; el morning view sessions y algunas miradas tristes para finalizar una tesis que se negaba a terminar.

Ángela no habría sido ese primer gran amor si no fuera por Love Song de Tesla, More Than Words de Extreme, y también por Guns´n Roses con su Don´t Cry como cabezas de cartel de una inolvidable y bonita relación que terminaría cuando me encuentro saliendo de la Universidad del Valle en medio del llanto y el compás de Black.

Black me dice “nevermore” al igual que ese cuervo que Allan Poe ubica sobre el busto de Palas, no solo por Ángela, sino por esa necesidad de tener que escuchar música todo el tiempo, y me muestra a Pearl Jam, que a su vez es Just Breathe, Light Years, Sirens o resumiendo, es Diana.

Catupecu Machu y No Te Va Gustar me llevan a tierras gauchas, donde Cristina hace su doctorado y me habla sobre un domiciliario que se demora una eternidad en llevarle comida. América es La cumbia del Rojo y todas esas adaptaciones de canciones populares, pero definitivamente es como La marcha de Rolando cuando interpreta Arde la ciudad.

Chris Cornell canta Thank You en el Songbook y me hubiera gustado que fuera ocasionalmente el soundtrack de una marcha nupcial, pero lo terminó robando una sonrisa luego de una espera en el Aeropuerto, que finaliza con Dead Wishes y especialmente con Before we disappear, también de Cornell solo por esa necedad de asociar un rostro con una banda, porque en el fondo mi memoria se pierde en imágenes, pero con una canción no se equivoca jamás.


Tal vez por esa misma necedad, quiero que te vuelvas canción.

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Es posiblemente una entrada demasiado personal, pero la catarsis si que era necesaria.

Well I know the words
but I can´t really speak them to you
and I hide all the pain
that I´ve gained with my wisdom from you...


Suerte es que les digo...

martes, 20 de septiembre de 2016

Cábalas

Hoy Eltharion escribe sobre su alter ego imaginario, un tipo fanático sin remedio...

El reloj despertador lo sacó inmediatamente de un sueño con alto contenido de drama y lo trajo a la realidad. Sin embargo, a los 3 segundos que le tomó asimilar que era día de partido, quedó despierto del todo, consciente que le esperaba una serie de actos arbitrarios, ritos por sortear durante el día.

Es por ello que se afeitó, sabiendo que ya lo había hecho dos días antes y que estéticamente consideraba innecesario, No obstante tenía que hacerlo. Luego de la ducha, lo esperaban las medias, la camiseta y correa de siempre que se jugaba. La que sus compañeros identificaban inmediatamente al verlo y con seguridad permitían comentarle ¨Con quién juegan hoy?¨.

Sin mayor afán, se permitió salir a la hora de siempre y caminar hacía el trabajo, pensando que le esperaba un día pesado, pero con la seguridad de que al final de la jornada lo esperaba un buen momento. Se permitió escuchar una arenga grabada de otro momento, lo que lo llevó a esas charlas con amigos, cuyo tema central se había vuelto repetitivo en las últimas semanas, una noche futura y lo que se haría.

El día como se esperaba, transcurrió entre papeleos, instrucciones, y comentarios. La hora de salida vendría de perlas ya que no había cabeza para nada más que seguir los rituales. Llegar directo a la cancha, como siempre, encontrarse con los amigos de cancha, comer lo de siempre esperando la hora del partido, hablar sobre el rival de turno. Entrar a la hora de siempre, ubicarse de ser posible en el mismo sitio.

Finalmente llegaría el saludo previo al juego con sus amigos, una genuflexión inútil, dada su forma de ver la vida, incluso se permitió un pensamiento y un beso al cielo donde no estaba. Al final del juego habría una cena con los de siempre, celebrando que todo había salido como se esperaba, y como signo final de la jornada.

Antes de acostarse, con algo de melancolía habría de reconocer que nada de lo anterior había alterado el resultado esperado para bien o para mal, su racionalidad se lo advertía. Pero que se podía hacer, algunas cosas carecían de sentido o de realidad, sin embargo, no se podía permitir el lujo de cargar con la responsabilidad de un resultado adverso, era innegociable. Se durmió recordando el saludo al cielo negro en un marco Rojo.

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Un buen amigo me recuerda que el decálogo del hincha es claro: si no se respetan las cábalas, se acaba la milicia, porque puede que no sean totalmente eficaces, pero nadie se atreve a romperlas. Ni yo, ni mis amigos cercanos nos atrevemos a hacerlo, así nos llegue a doler. El fútbol y la vida se deben vivir así, con la pasión que se despierta. A ustedes y por ustedes va la historia de hoy. Gracias.

... Ya no hay frío, ya no hay vacío
La noche nos mece con su ruido...



Suerte es que les digo...